Al poner mis ojos en la luna reflejaba un sentido que me hacía caer en la sencillez del cielo y notar que alguien piensa lo mismo y ve lo mismo, era un inconsciente que esperaba llegar a ser como las estrellas muy luminosas en medio de tanta penumbra, los pensamientos bailaban como una gota de aire que se mueve y nadie lo detiene. Ohh universo tan genial no permitas que el espejo acabe con mis sueños inocentes.
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